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2008-03-15

Eliot (Spitzer) Mess and No Banker Left Behind

Esta semana la prensa televisiva de EEUU (NBC, ABC, CNN...) casi no dejó espacio para otra cosa que no fuera el escándalo sexual del gobernador demócrata de New York, Eliot Spitzer, y su eventual renuncia al cargo, a raíz de éste. Los medios, los periodistas, los pundits… explotaron el asunto hasta la nausea (los de Puerto Rico, también) sobando cada aspecto de morbosidad y metichismo en la vida personal del individuo, práctica acostumbrada en la prensa de "cost and benefit". Mientras nos servían cada detalle, ángulo e intersticio irrelevante del asunto (como los orígenes, la familia y el ingreso de la accidental trabajadora sexual involucrada), a las grandes cadenas “se le pasó” informar un asunto de gran importancia. Y es que mientras Spitzer pagaba $4.3k por servicios sexuales en un hotel en Washington, el Presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, recién nombrado por Bush, también sostenía una cita secreta en la que entregaba más de $200 billones a los especuladores de la banca hipotecaria. El periodista Greg Palast hace un revelador análisis de la vinculación de ambos eventos para Air America Eliot’s Mess. Como dice Pallast: ambos, Spitzer y Bernanke, cometieron actos de irresponsabilidad financiera, con la diferencia que Spitzer pagó de su chequera y Bernanke lo hizo con fondos públicos.

Algunos maleantes financieros deben haberse reído mucho este día.

Desde la silla de Fiscal General del estado de New York que ocupó entre 1999 y 2006 (y que es equivalente a nuestro Secre de Justicia, excepto que en NY es cargo electivo), Spitzer investigó a
Richard Grasso, exdirector ejecutivo del New Stock Exchange. El motivo de la investigación: Grasso se asignó un paquete de compensación de $140 M del NYSE, que todavía era una organización sin fines de lucro y en cuyo comité de compensaciones- nombrado por el mismo Grasso- se sentaban representantes de las mismas compañías sobre las que Grasso poseía autoridad regulatoria. ¿Quién iba a decir, no? Spitzer logró que los tribunales de New York le ordenaran a Grasso la devolución de una parte de la compensación virtualmente auto-asignada. La aversión de Wall St. a Spitzer alcanzó su punto culminante en 2005 cuando el Wall Street Journal abrió espacio a alegaciones de persecución del entonces Fiscal General contra John C. Whitehead, ex CEO de la casa de corretaje Goldman Sachs. Como si no fuera suficiente ser enemigo de GS, Spitzer se hizo también de otros poderosos enemigos.

Como Fiscal General así como durante su breve incumbencia como gobernador desde el 2006, Spitzer ofreció recia oposición a la deregulación de la banca hipotecaria que impuso la administración Bush y que resultó en extraordinarios beneficios a los especuladores. Sin regulaciones de control de los excesos especulativos de los chicos de WS, los préstamos hipotecarios subprime se convirtieron en norma. Ello explica cómo, partiendo desde la nada y mediante prácticas predatorias de prestamista de callejón que no se permitían antes, Countrywide Financial se convirtió en el primer banco hipotecario del país.

Como anticiparan con insistencia un número de analistas, a la burbuja hipotecaria le ocurrió lo que ocurre con las burbujas. Reventó. Son millones los ciudadanos a quienes se les han ejecutado las hipotecas y han perdido sus casas. No han sido los únicos perdedores, pues los bancos prestamistas que las aprobaron, tan pronto las otorgaron, las perfumaron y empaquetaron y las vendieron. Entre los inversionistas incautos se cuentan los fondos de pensión en todas partes del planeta e incluye a la sofisticada gente de Finlandia. Algunos no han perdido. Para nada. Han sido los que desde inicio del juego identificaron la regla principal: "take the money and run". Angelo Mozilo, CEO de Countrywide, por ejemplo, se llevó más de $700 millones entre 1998-2007 y le dejó a los incautos inversionistas un paquete de hipotecas chatarras.

Hasta poco parecía que los acontecimientos tomaban otro rumbo: la crisis se regaba por toda la economía y hasta los tiburones empezaban a ahogarse. El valor de las acciones en EEUU se redujo en 50%. El Citibank sostuvo una pérdida del 38%. Justo el miércoles pasado Carlyle Capital- inversionista en valores hipotecarios y propiedad de una multinacional con operaciones en 21 países- declaró que no podría satisfacer su deuda de U$ 16.6 billones. Sí, la subsidiaria del mismo Carlyle Group que menciona Michael Moore en F 9/11: la de James Baker, los Bush, la familia Bin Laden y un surtido de dictadores, presidentes y magnates- incluyendo a William Kennard, expresidente de la US FCC, Luis Téllez Kuenzler, Secretario de Comunicación y Transporte de México, John Major, ex-primer ministro británico, Liu Hong-Ru, ex-presidente de la Comisión Reguladora de Valores de China, Fidel V. Ramos, expresidente Filipino, Thaksin Shinawatra, depuesto primer ministro de Tailandia, etc. etc. El Congreso se puso en alerta e inició investigaciones acerca de las prácticas hipotecarias. Otro tanto ha intentado el FBI (Chuck Gallagher: Mortgage Fraud - FBI Announces 14 Companies Under Investigation).

Ahora, justo antes de que se les caiga el techo encima a los especuladores, la Reserva Federal interviene metiéndole $200 billones (millardos si quieren) a los sufridos banqueros, haciendo que de inmediato aprecien las acciones de Countrywide y Citibank. A los que están perdiendo sus casas no se les ha ofrecido ningún alivio. Mejor. Los bancos se quedarán con los $200M de la hacienda pública y con la casita de John Doe y Juan Pérez. Mejor, aún para los banqueros: el ahora exgobernador Eliot Spitzer ya no podrá realizar investigaciones que le agüen la fiesta a los muchachos de Wall Street. ¿Casualidad? Tal vez.

Como dice Pallast, Spitzer violó esa vieja ley que hace delito transportar prostitutas entre estados. Traicionó la confianza de su familia y- quizá hasta la de sus electores. Mas no es menos cierto que, menos de un mes antes del escándalo y siendo aún gobernador, Spitzer publicó un exposé en el Washington Post (Predatory Lenders Partner in Crime) en el que denunciaba a la administración Bush por poner obstáculos a que los estados protegieran a los dueños de hogares. Bush promulgó reglas, escribió Spitzer,  restando autoridad a los estados para someter a los bancos nacionales a las leyes estatales que protegen a los consumidor contra prácticas depredadoras. El odio de los banqueros hacia Spitzer no les ha permitido disimular su satisfacción ante la renuncia de Spitzer: Wall Street Cheers As Its Nemesis Plunges Into Crisis". Habrá quien diga que también es casualidad que Mark “Michael” Brener-  detenido recientemente como jefe del Emperors VIP Club que le proveyó los servicios de acompañante sexual a Spitzer- sea un ciudadano de EEUU con pasaporte israelí, según reporta JTA. Brener es también, según Justin Rood de ABC News, agente con licencia del Internal Revenue Service, lo que se supone un estricto “clearance” del IRS, sobre todo en tiempos post 9-11.

Dos bonos adicionales para Casa Blanca y las petroleras: El pre-emption de la Prensa con noticias tipo Spitzer servirá para evitar la discusión pública de asuntos de mayor importancia como el reciente estudio del Pentágono que revela que en ninguno de los 600k documentos incautados en Irak se pudo encontrar evidencia de algún vínculo entre Sadam Hussein y Al Qaeda. (Ver “Exhaustive review finds no link between Saddam and al Qaeda” por Warren P. Strobel.) El escándalo sexual de Spitzer evitará también que el aumento de 25% en un mes en el precio del petróleo, la devaluación del U$ dólar y las ganancias records de la Exxon y otras hermanitas petroleras, según reporta Richard Valdmanis, reciban la debida atención.

Mientras el barco se hunde, los músicos tocan a bordo y los "trabajadores de la cultura" en Puerto Rico entierran a Rosselló.

2009-07-27

De burbujas, bailouts y cómo se transfiere la deuda privada a la esfera pública

De burbujas, bailouts y cómo se transfiere la deuda privada a la esfera pública
Al ex gobernador de New York, Eliot Spitzer, el gobierno de Bush le forzó a renunciar su escaño con una amenaza velada de encausarlo criminalmente. Spitzer contrató los servicios de una consorte que viajó de New York a Washington, durante la participación del gobernador en audiencias del Congreso concernientes a los manejos de Wall Street.   El gobierno de Bush alegó que la acción constituía un delito penable con un máximo de diez años de prisión.  Eso fue antes del meltdown financiero de finales del 2008. Eso fue poco después que Spitzer publicara una artículo en el WaPo en torno a los manejos financieros de Wall St. y la Casa Blanca de Bush. Ahora ya no está Bush y Spitzer ha regresado a la acción pública, ésta vez como comentarista económico. Esto es lo que tiene que decir en torno a Wall St.:





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2008-09-20

El meltdown de Wall St. y los que no le creen a Bush ni el "I pledge allegiance..."



El meltdown de Wall St. y los que no le creen a Bush ni el "I pledge allegiance..." y a Paulson menos

Que a Casa Blanca le tomó por sorpresa el meltdown de Wall Street y del mundo financiero mundial es la versión para los que todavía creen que había armas de destrucción masiva en Irák y Bush declaró una guerra para proteger al mundo de la maldad.


En el centro de la crisis está la trillonada de derivados, instrumentos financieros que permiten a los financieros especular sobre el precio de un bien, acción u otro valor sin haber hecho la inversión para adquirirlo. Se estima que la deuda en derivados a nivel global en el 2007 era de $516T y que fue contraída en una especie de mercado sombrío al margen del escrutinio público. Hace bastante tiempo que el legendario inversionista Warren Buffet llamó a los "novedosos" instrumentos financieros derivados, "armas financieras de destrucción masiva". La explicación de instrumentos derivados es algo compleja para esta ocasión, pero basta con decir que el sofisticado sector financiero mundial dirigido por Wall St., en el que no se hace inversión real ni se produce o crea valor alguno, se inventaron la manera de controlar la capacidad productiva de la sociedad, manipulándola a su favor y concentrando de manera obscena la riqueza y el poder.

La Gran Depresión de los 1930 fue precedida por la caída de la Bolsa de Valores de 1929 y ésta, a su vez, por un voraz ciclo de concentración del capital en unos pocos financieros. Los "banksters" se les llamó a los gangsters disfrazados de banqueros que llevaron a millones al más desesperante estancamiento económico que había conocido el país hasta entonces. Los banksters ya estaban en control de la Reserva Federal, el banco con poderes de banco central que es en verdad un banco privado.

En 1932 el congresista Louis T. McFadden (R-PA) comentaba que: "We have in this country one of the most corrupt institutions the world has ever known. I refer to the Federal Reserve Board ... This evil institution has impoverished ... the people of the United States ... and has practically bankrupted our Government. It has done this through ... the corrupt practices of the moneyed vultures who control it." La de estos días no es la primera crisis financiera desde la Depresión de los 1930. En los últimos 20 años hemos sido testigos de tres meltdowns financieros y siempre se trata de activos financieros de valor inflado que se comercian, cambian de dueño y se renogocian una y otra vez para producir la ilusión de valor como si se tratara de un deck de barajas en manos de un ilusionista.

1. En la crisis de final de los 1980 de los Savings & Loans que mencionamos aquí en un reciente post sobre McCain el problema se originó con la manipulación del mercado de los junk bonds o bonos chatarras, instrumentos con alto interés por ser de alto riesgo. Cuando la administración Reagan-Bush eliminó los controles sobre los S&Ls, una partida de tramposos ideó un truco: se vendían y se compraban junk bonds entre ellos sin parar y así forzaban la subida artificial de su valor en el mercado. Entonces se los vendían a incautos ajenos al truco como los S&Ls. Estos bonos se usaban a su vez como garantías de otros préstamos. Y cuando los bonos fallaron, fracasaron también los S&Ls y el gobierno intervino asumiendo el costo de casi un $1T que pagaron los contribuyentes. Por lo menos en esta ocasión hubo propiedades reales que se liquidaron para recuperar parte de lo perdido: casas, propiedades comerciales, etc.

2. En la burbuja del dot.com los intrumentos del fraude masivo fueron las acciones de las novedosas empresas en el Internet. Usualmente una empresa debe estar varios años en el mercado antes de poder vender acciones en el mercado abierto. Pero en esta burbuja, se omitió el estándar y de nuevo se hizo un montaje de transacciones en que dos o más empresas dot.com se vendían unas a otras millones en anuncios (banner ads). Dichas "ventas" registradas en los libros, fueron aceptadas por los cambista en Wall St. para avaluar el precio de las acciones de dichas empresas, la mayoría sin valor alguno. Mucha gente perdió sus ahorros en este episodio de fraude financiero que culminó con la quiebra de Enron, una compañía de gas que se metió a proveedor de Internet.

3. La reciente crisis financiera es la más compleja y profunda. Se le ha llamado la crisis de la hipoteca sub-prime (un tipo de hipoteca chatarra o de alto riesgo), pero ha sido también acompañada por la burbuja del petróleo. Hace un tiempo incluimos un ensayo gráfico con humor explicando el proceso del fraude con hipotecas sub-prime que dio origen al recién meltdown financiero. También incluímos un post sobre el asesinato político del gobernador Eliot Spitzer, uno de los pocos oficiales electos que se atrevió enfrentarse a los banksters de Bush e intentó dar la voz de alerta al Congreso. En un artículo publicado en el Washington Post: "Predatory Lenders' Partners in Crime", Spitzer acusó a Casa Blanca de obstaculizar a los estados que intentaron detener a los depredadores financieros. Y no es sólo que banqueros inescrupulosos otorgaran hipotecas a gente que no las podían pagar, es que, como denunció el periodista Greg Palast, estas hipotecas le sirvieron a los usual suspects de Wall St. para producir instrumento derivados, venderlos, revenderlos, asegurarlos, reasegurarlos y empaquetarlos con calificaciones AAA para las carteras de los fondos de pensiones y otros inversionistas comunes en EEUU y en el exterior. Al final aunque los dichos "valores" nada valían, los manejadores de fondos y acciones, los cambistas y genios de las finanzas cobraron sus abultados sueldos, bonos y comisiones. Pay you first, como dice la primera ley de negocios y como hizo Richard Fuld, CEO de Lehman Brothers, que se pagó $35M en el 2007, cuando ya se conocía el desastre. Mientras,Stanley O'Neal de Merrill Lynch se embolsicó $161 M. Poco se ha hablado de la tragedia humana que significa para millones de personas la pérdida de hogares y de ahorros obtenidos con el trabajo propio. Nadie ha comenzado a analizar los efectos sobre los fondos soberanos de gobiernos locales como el de municipios y distritos escolares de la Florida que se han visto en aprietos para pagar a sus maestros luego de que Lehman Bros., que contrató al ex gobe de la Florida, Jeb Bush, como "asesor en valores" en el 2007, le empaquetó toda la basura de papeles comerciales que pudo.

Además de haber cobrado ya durante el proceso de comisión del monumental fraude del sub-prime mortgage, los sofisticados financieros de Wall St. se idearon otra manera de reavivar el mercado de valores exprimiendo todavía más a los ciudadanos de EEUU y del mundo. Esta vez fue la burbuja del petróleo alimentada por inversionistas de los fondos de cobertura (hedge funds) tratando de balancear pérdidas debidas a la debilidad del dólar y a la inflación, por las que fueron responsables. Aún Lehman Bros. tuvo que admitir movimientos especulativos en el mercado del petróleo. Goldman Sachs, sin embargo, en obvia manipulación del mercado, anticipó aumentos en el precio del petróleo y los justificó alegando una oferta insuficiente y pronosticando precios de entre $150-$200 el barril. No obstante, Riyadh insistía en que la oferta era adecuada y responsabilizó a los especuladores por los aumentos en precio. Se hace difícil creer que el petróleo subió en respuesta al aumento en la actividad económica mundial cuando el IMF y la ONU tuvieron que reajustar a la baja sus proyecciones de crecimiento económico mundial.

Antes de que los precios del petróleo comenzaran a bajar, apenas antes del meltdown en Wall Street, por supuesto, la especulación causó grandes daños a empresas y fuentes de empleo en industrias como la aviación civil y el turismo. A pesar de la evidencia de que la demanda mundial se reducía, el Commodity Future Trades Commission rehusó reconocer la conección entre la actividad de especuladores y el aumento en los precios del petróleo Aunque reclasificó tardíamente las posiciones de empresas mercantiles a empresas de especulación y reconoceque en el NYMEX el 48% del mercado del crudo es conrolado por especuladores, el CFTC rehusó aceptar que la especulación causara los inusuales aumentos en el precio del petróleo. Tras el clamor público hicieron un han querido salvar cara acusando de manipulación de precios a una firma menor Hace poco días la Cámara de Representantes aprobó un proyecto de ley que otorga mayores poderes al CFTC para enfrentar a los especuladores en la industria de la energía y para lograr mayor transparencia en esos mercados. Veremos si pasa el Senado y la firma del "decider".

El meltdown de Wall Street lleva las señas una guerra entre grupos financieros. Barclays del UK ha ofrecido sólo un $1.75B para comprar los negocios más rentables de Lehman Brothers la legendaria casa de corretaje e inversiones que el lunes se acogió al Cap. 11 de la Ley Quiebras. Allianz y Munich Re, aseguradoras alemanas, andan también en busca de buenas ofertas como las que ofrece la abatida AIG. Bank of America compró a Goldman Sachs. Wachovia y el Banco de China mostraroninterés en la venerable Morgan Stanley. Recientemente incluímos un post revelando la decisión del Fondo Monetario Internacional de llevar a cabo unainvestigación del sistema financiero de EEUU. Ahora que el sistema se raja por las costuras, el segundo oficial en rango del IMF dice que no le extrañaría si cayeran otras de las grandes firmas financieras. Mientras, al interior del IMF se ha desatado un intenso debate entre el staff del Fondo, la gerencia y miembros de países asiáticos debido a que el IMF ha condonado la intervención del gobierno en la crisis financiera de Wall St., mientras se opuso a que los gobiernos asiáticos hicieran otro tanto durante la crisis de finaciera de los 1990 en los países de Asia. Contrario a como se ha hecho creer al público, el problema de firmas como American Insurance Group (AIG) Lehman, FMA, FMAC y otras no es de liquidez sino de simple insolvencia, o la existencia de pocas reservas de capital y excesivo leverage en el que de cada dólar de equity, la firma debía a veces hasta $80.

El Securities and Exchange Commission prohibió temporalmente las transacciones de "short selling" ( tomar prestados acciones o bonos de una empresa, para ofrecerlos a la venta conociendo que caerán, luego comprarlos otra vez logrando una ganancia). Este es territorio preferido de los insiders y los apostadores. Un observador considera que la medida llega muy tarde y la compara a cerrar las compuertas del establo después que se escaparan los caballos. Claro, el Dow Jones repuntó a niveles no vistos desde el 2002 al conocerse la intención del gobierno de respaldar a AIG, pero con chavos públicos nadie se pela y cualquiera prospera. Pero no será fácil recuperar la confianza entre banqueros y prestamistas. Se anticipan dificultades futuras cuando el problema comience a mostrar su lado inflacionario, la crisis financiera, a la vez, ahonde y la economía real se estanque por dificultades de crédito, como se anticipa en este escenario en que las pérdidas en los libros (write-offs) ya alcanza $1T y se anticipa que los precios de bienes raíces se mantengan hacia la baja durante la próxima década.

Fue la industria de corretaje e inversión de valores fundadora de los hedge funds (fondos de cobertura o de inversión libre) la que le pidió a Washington que no se metiera con la revolución financiera que instaron. Tanto Phil Gramm, el cruzado contra la regulación financiera, primero desde el Senado y luego como ejecutivo del banco suizo UBS y ahora asesor de la campaña de McCain y un posible candidato a la cartera del Tesoro(revolving door?) como Robert Rubin, fogueado en las filas de Goldman Sachs, luego secretario del tesoro de Clinton hasta 1999, luego ejecutivo de Citigroup (another revolving door?), ahora consejero de Obama, entre ambos, en cooperación bipartita, lograron quebrar el cuerpo de reglamentaciones en existencia desde la experiencia de la Gran Depresión. Ellos son los padres de los rapaces que ahora arrasan el mundo financiero. Ahora, las casas de inversiones no piden libertad, piden protección del gobierno. John Doe pagará por los pecados de Wall Street y Washington. Lo pagará con una mayor deuda pública y con un dolar devaluado: inflación, estancamiento, poca inversión de gobierno, escuelas malas, infraestructura jodida, etc. Lo pagarán también algunos bancos extranjeros con reservas en dólares que verán encogerse el valor de sus reservas conforme la Fed siga metiendo dinero fiat al mercado.

La solución de Washington a la crisis que gestó Wall Street: regalarle $700B a los creadores de un modelo de finanzas que ya es inoperante. A principio pareció que Casa Blanca había convencido al Congreso luego de que Paulson y Bernanke se reunieron con los líderes del legislativo. Luego afloraron diferencias. El senador Jim Bunning (R-Ky) del Comité de Banca ha pedido no se apruebe el rescate de los bancos inversionistas. El plan del Secretario del Tesoro, Henry Paulson- que fue principal ejecutivo de Goldman Sachs- encuentra también oposición entre demócratas que no aceptan que los ejecutivos de las compañías financieras conserven sus beneficios personales bajo el plan de rescate de Washington. Paulson dice que esto es mostrar una actitud punitiva! Según fue redactada la propuesta, los tribunales no tendrían capacidad para revisar las acciones del Tesoro. El Tesoro tendría también discresión, en consulta con la Reserva Federal (propiedad de banqueros), para incluir a instituciones financieras extranjeras en los beneficios del programa. Paulson, quien tendría bajo su poder un presupuesto del tamaño del de Defensa, Educación y Salud y Servicios Humanos combinados, también exige autoridad para contratar manejadores de activos y empresas privadas. ¡KEKO! Obama se unió a Bush para urgir una rápida solución bipartita, pero con garantías para la ciudadanía. En mi opinión los demócratas cederán como han cedido siempre a Bush en los presupuestos de guerra, en la aprobación de FISA en la amnistía a las telecoms, etc. Hablar de soluciones bipartitas en estos momentos es hacer causa común con los verdugos. Coincido con este bloguero en que el proyecto se redactó escueto para permitirle a los demócratas salvar cara dejándole espacios para añadir enmiendas y restricciones que no alterarán el propósito básico del plan que es salvarle el pellejo a Wall Street.

Los economistas que inicialmente respaldaron la propuesta del Tesoro federal han comenzado a cuestionanar el plan.

Grupos de un amplio espectro político muestran resistencia a la solución de Casa Blanca y exigen que las leyes y las reglamentación de la industria de inversiones sean reformadas y las agencias reguladoras cumplan su deber. Hay grupos que han iniciado esfuerzoscontra el bailout mediante comunicaciones a los miembros del Congreso. Además de la carga fiscal al pueblo, el proyecto ha sido cuestionado también por representar un traslado de autoridad de manos del Congreso a una agencia ejecutiva (el Tesoro). Se discute también que al Congreso se le presentara un cuadro amenazante para que aprobara este proyecto que representaun nuevo fraude del grupo de Bush. Hay informes de que cabilderos de la industria financiera han dado instrucciones a personal republicano del Congreso para que no acepten enmiendas que signifiquen la incorporación de medidas que la industria ha rechazado en el pasado. Sebastian Mallaby desde el Washington Post plantea que la
propuesta es malapara el país. Paul Krugman del New York Times anota que, si las cosas son como se han presentado , NO DEAL. Hay grupos en Internet que piden que se suspendan las ejecuciones de hipotecas y las quiebras personales. El senador Bernie Sanders (D- Vermont) propone una lista de medidas para remediar la crisis sin que ello signifique una transferencia de riquezas de las arcas públicas a los especuladores de la bolsa.

En el espectro conservador se escuchan voces como las de Ron Paul que advierte que las próximas semanas la crisis puede hacerse peor y condena la continua monetización de la deuda, señalándola como la causa de la inflación y de la debilidad del dólar. La conservadora John Birch Society ha comenzado también una campaña para oponerse y pedir la eliminación de la Reserva Federal. Un columnista del National Review alerta sobre los poderes cuasi omnímodos sobre las finanzas públicas que el plan propuesto le otorgaría al Secretario del Tesoro. El archiconservador Newt Gingrich cuestiona la conveniencia del plan para la salud de las finanzas públicas y la protección de los poderes constitucionales del Congreso. Hasta el neo-con William Kristol del New American Century Project sugiere que lo responsable es resistir la presión del gobierno que intenta entregarle a un ex CEO de Goldman Sachs un cheque de $700B. Michele Malkin denuncia las lealtades financieras transpartitas a las que Paulson beneficiaría.



Parece que el país no compra el cuento de Paulson (Tesoro) y Bernanke (Reserva Federal), pues una encuesta de Zogby realizada el pasado viernes arroja que un 46% cree que el gobierno no debe rescatar a las firmas de Wall St. y un porciento igual estima que sí. Mientras, un 70% piensa que el asunto es de largo plazo y más de un 80% cree que el plan no evitará que otras empresas de finanzas colapsen también. Rasmussen también hizo encuesta sobre la propuesta: sólo el 28% del público apoya el plan de bailout.

Una cosa sí ha quedado clara: EEUU renunció a ser una economía de mercado y la administración más fanáticamente neoliberal acaba de reinventar otro socialismo para el siglo 21 en donde las pérdidas son socializadas; las ganancias son privadas. Para ser más precisa debo decir: corporativismo de estado o capitalismo de estado.

2008-09-28

El recién acuerdo negociado entre los dos partidos en el Congreso para salvarle el pellejo a Wall Street ha dejado demostrado que en EEUU la clase dom

El recién acuerdo negociado entre los dos partidos en el Congreso para salvarle el pellejo a Wall Street ha dejado demostrado que en EEUU la clase dominante... domina.



También mostrará, tanto a los sectores populares demócratas que creen en principios de participación ciudadana como a los republicanos que creen en los principios republicanos de mínima ingerencia del Estado en los asuntos civiles, que hace rato el sistema de EEUU es de capitalismo de estado en el que las ganancias son privadas y los riesgos y las pérdidas son socializadas. Y ha demostrado además que la fuente del poder en EEUU es la capacidad que tiene la elite económica para obtener capital de inversión a bajo costo por vía de las contribuciones. Es decir que los ciudadanos son hoy una especie de siervos endeudados manejados por un estado, administrado alternadamente por dos partidos, que les fuerza a trabajar bajo condiciones cada vez más opresivas para pagar la deuda personal y social. Oh, this is so the American dream of the oligarchy!


Desde temprano en el proceso Bloomberg observó que el paquete de bailout beneficiará mayormente a Goldman Sachs, casa de inversiones donde Henry Paulson, su proponente y más recio defensor, fue Chief Excecutive Officer antes de pasar a ocupar la cartera del Tesoro. Otro beneficiado sería Morgan Stanley. Los que se preguntaron por qué a Lehman Brothers la dejaron caer mientras a AIG la rescataron deben enterarse de que, días atrás, cuando en el Fed Reserve Bank de NY se discutía el futuro de AIG el único principal ejecutivo de Wall St. presente en la reunión presidida por el Secretario Paulson fue Lloyd C. Blankfein de Goldman Sachs. Blankein sustituyó a Paulson en el 2006 cuando éste pasó a la Secretaría del Tesoro. Hace un año, mientras las mayoría de las casas financieras y de corretaje en Wall Street reportaban pérdidas a Goldman le fue muy bien. Wow. Goldman tenía un interés especial en que AIG se salvara ya que AIG es el principal socio comercial de Goldman Sachs según reportó hace días Gretchen Morgenson en el NYT. AIG es el segundo susriptor de polizas de seguro para la industria y el comercio del mundo. En 1995, AIG se convirtió en la primera aseguradora en obtener licencia para operar en China, hazaña que realizó gracias a los buenos oficios de [Henry] Kissinger Associates. (Was not Kissinger supposed to be a Harvard academic? He seems more of an influence peddler to me. En el staff de KA ha figurado, para mi sorpresa, el liberal Bill Richardson, actual gobernador de Nueva México).


Hace cuatro años, la corporación dueña de AIG reportó ganancias de $6.6B y un capital de $195B o casi una tercera parte de sus activos de $648B. (Al menos según libros... ¿cocinados?) AIG también es una de las corporaciones de Wall St. investigadas por Eliot Spitzer, ex gobernador de NY, cuando era su Attorney General en el 2004.


Las compañías de seguro suelen protegerse del riesgo "reasegurándose" con otras compañías que comparten el riesgo. La ley de EEUU prohibe que una reaseguradora sea sucursal de la matriz de la poliza. Pero AIG ha sido señalada por violaciones a dicha ley, además de a las leyes contributivas de EEUU. Según CorpWatch, a mediado de los 1880, AIG estableció por lo menos una sucursal aseguradora. Coral Re fue incorporada en Barbados donde las leyes al respecto son laxas y en esta aventura le acompaño Goldman Sachs, firma que organizó el lanzamiento de acciones privadas. Goldman era entonces dirigida por Robert Rubin, miembro del círculo íntimo de Clinton- entonces gobernador de Arkansas- y luego su Secretaro del Tesoro cuando éste llegó a la Casa Blanca. Rubin es hoy el CEO de Citigroup que acaba de comprar a Wachovia. (¡Apúntenle dos secres del Tesoro a los muchachos de Goldman-Sachs!) Para mantener el deal en secreto, Goldman obtuvo un trato con inversionistas selectos que no tuvieron que invertir nada, solo dejar que se usaran sus nombres a cambio de tentadoras ganancias (¿soborno?).


Regresemos al 2008 y la crisis de Wall St. El financiero Warren Buffet es miembro del equipo que el Senador Obama seleccionó para asesorarlo en el asunto del bailout, grupo repleto de Wall Street-Washington insiders como Robert Rubin ex Secre del Tesoro bajo Clinton y ahora CEO de Citigroup, la compañía más grande del mundo según Forbes. (Citigroup acaba de comprar Wachovia Bank). A unos días de Paulson proponer el bailout, Buffet hizo una inversión de $5B en Goldman Sachs. Esto fue recientemente, después que la Reserva Federal autorizó a las financieras a convertirse en compañías tenedoras de bancos comerciales. Ya Goldman se sometió a una reorganización que le permitirá el mayor provecho del bailout, comprando bancos comerciales e hipotecas que adquiriría el gobierno. El bailout plan le dará los instrumentos para adquirir bancos que están en dificultad, i.e. de lo que se trata es de concentrar más el capital financiero a favor de la oligarquía. David Rubenstein, co-fundador de Carlyle Group- que incluye importantes ex-funcionarios de gobierno como John Mayors, George Bush, Sr., James Baker, etc. y al hermano mayor de O. Bin Laden también, demostró gran interés en participar de los beneficios del plan acordado. De otra parte, Bill Gramm, íntimo asesor de candidato republicano John McCain y alto ejecutivo y cabildero de UBS, el banco suizo, ha logrado que los bancos extranjeros puedan beneficiarse del plan de rescate financieron de Paulson. Se recordara que las leyes regulatorias de la industria de las finanzas agrupadas bajo el Glass Steagall Act de la época de FDR se fueron eliminando desde 1980 hasta el tiro de muerte en 1999 del gatillero senador Bill Gramm que logró se eliminara la prohibición de que una empresa realizara a la vez operaciones de inversionista, banco comercial y aseguradora.

Los mensajes del establishment de Washington respecto al plan nos recordaron aquella férrea sentencia de la Thatcher a la humanidad: "There is no alternative".

So much for "hearing the people's voice", lema de campaña demócrata. So much for the trickling up economy del candidato demócrata. Ese es el Obama de la prosa poética. Oigamos ahora al Obama de la acción:
So, earlier this week, I had said to the speaker of the House, as well as Harry Reid, that issues like bankruptcy reform, which are very important to Democrats, is probably something that we shouldn't try to do in this piece of legislation, that the stimulus package that I have been advocating for months now is not necessarily something that we should have in this package.
(Barack Obama, Florida, 24/sept/2008)
¿Se podrá creer en el show de rivalidades que montaron McCain y Obama durante el pasado debate? El mismo día de la cita anterior Obama incluyó en su comunicado:
Senator McCain, as I mentioned, returned my call this afternoon. We agreed that this was a critical time for everyone. Democrats and Republicans need to come together to help to stabilize the economy. I have been in constant contact with leadership in Congress. I have talked to Secretary Paulson just about every day. I spoke to him twice today, indicated to him that I intend to do everything that's required to be helpful. (Well, this is one promise he has kept.)
¿Sorpresa? No mucha. El casi seguro Presidente, criado en el ambiente político de Chicago ha tenido tiempo de conocer desde el Congreso cómo funciona el mundo de la compra y venta de influencias e información (insider trading) para el beneficio de los políticos de Washington y los llamados "intereses especiales". Parece que lo hubiesen estado adiestrando celosamente para el puesto. La clase gobernante de EEUU debe simplemente adorar a esta estrella que tiene a la juventud y a los movimientos populares eslembaos, mientras sirve tan eficientemente a la oligarquía.


De McCain no hay que decir mucho. Su equipo de campaña parece un who's who de cabilderos de Wall St. y aunque también recurre a condenar la "avaricia" de Wall St. para las gradas, no logra engañar a nadie. Ni pretende engañar cuando defiende la guerra y la guerra y más guerra como principal arma de la política exterior de EEUU. John McWar es el candidato perfecto para que los estadounidenses elijan a Obama porque: there is no alternative.

(Aquí la carta que enviaron al Congreso cientos de profesores de economía para rechazar el actual plan de bailout y pedirle que realice audiencias.)

2009-09-11

Charlie Sheen enfrenta a Obama en torno al 9/11. Le pide ordene una nueva investigación.


Le pide ordene una nueva investigación.



Hoy se cumplen ocho años de los ataque mortales a las Torres Gemelas en NYC y al edificio del Pentágono en Washington en los que murieron 2,993 personas, incluyendo los pasajeros, tripulación y secuestradores de los cuatro aviones comerciales usados como proyectiles.  La explicación oficial, refrendada por la Comisión nombrada para rendir un informe acerca de los sucesos es que 19 militantes de Al Qaeda secuestraron cuatro aeronaves comerciales usando armas blancas y, sustituyendo a sus pilotos, los estrellaron contra los objetivos.  Un tercer avión se estrelló en Pennsylvania, alegadamente tras un heroico enfrentamiento entre viajeros y secuestradores. Los ataques sirvieron de preámbulo a la aprobación del Patriot Act, la creación de la agencia Homeland Security y las guerras en Afganistán y en Iraq.  El programa de espionaje doméstico violatorio de la ley FISA que Bush hizo con la excusa del 9/11, se inició meses antes del 911.

Recientemente, Van Jones, asesor de Casa Blanca en asuntos ambientales, se vio forzado a renunciar tras trascender que firmó una petición para que se reinvestiguen los sucesos.  La petición como Jones alegó, incluía cuatro puntos: una investigación inmediata por el fiscal general de NY,  Eliot Spitzer; audiencias congresionales, análisis mediático del tema y la investigación por un grupo de ciudadanos independientes.