2009-05-31

Cuba: Petróleo y conservación del ambiente en la fórmula de normalización de relaciones con EEUU

Cuba: Petróleo y conservación del ambiente en la fórmula de normalización de relaciones con EEUU

Se ha anticipado que esta semana en la reunión de la OEA, el tema principal será la reincorporación de Cuba a la organización panamericana. Hay informes de que la delegación de EEUU no llega a un acuerdo sobre el asunto porque Cuba no ha dado señales de  reformas al régimen.  No obstante, es posible que pesen también las discrepancias  de EEUU y Cuba en cuanto a la explotación de yacimientos de petróleo y gas cubano en el Golfo de México.

De acuerdo al gobierno cubano, existen depósitos de hasta 20bn de barriles de crudo en aguas territoriales de Cuba, cifra comparable a las reservas de EEUU, lo suficiente para transformar a la isla en el Qatar del Caribe y servir de motivo a las petroleras para que presionen a Washington a que abandone su política de guerra fría con el régimen de Castro.

En el 2004 el Servicio Geológico de EEUU (USGS) completó una evaluación de los yacimientos aún "no descubiertos" y estimó los depósitos de petróleo en 4.6b barriles y los de gas natural en 8.6t de pies cuadrados. Varias empresas mundiales que ya realizan exploraciones mediante acuerdos con el gobierno cubano son: Repsol (España), Petrobras (Brasil), and StatoilHydro (Noruega).  Empresas estatales de Malasia, India, Vietnam y Venezuela ya tienen acuerdos firmados.

Según el estudio del USGS, el depósito de mayor importancia se encuentra en lo que se conoce como la Falla Oriental. Los cubanos han mostrado interés en que empresas de EEUU participen de la exploración y explotación y se han reunido, al menos en una ocasión (México 2006), con representantes de empresas petroleras estadunidenses. No obstante, el obstáculo principal parece ser, no tanto las exigencias políticas de Washington al régimen de la isla, sino la preocupación de algunos sectores por el posible impacto ambiental de la explotación de hidrocarburos en aguas cubanas del Golfo de México.

El estado de la Florida es el opositor más activo. Congresistas de ambos partidos han insistido en que se establezca una zona de 150 millas en la que no se permita excavación. El senador Bill Nelson (D. Fla.) se sostiene en que la corriente del Golfo arrastraría hacia la costa del estado el petróleo de cualquier derrame, matando santuarios submarinos, ennegreciendo las playas y destruyendo la economía de turismo del estado.

Cuba busca opciones para superar el impacto de la crisis internacional en su economía que tiene gran exposición al mercado mundial.  El rezago y abandono de la agricultura, por ejemplo, le obliga a importar el 80% de los comestibles de consumo. Se recordará que en el período especial de los 1990, el gobiero cubano adoptó una política de flexibilidad en la implantación de reglamentos ambientales en aras de hacer más atractivas las inversiones. Hace algún tiempo,  el gobierno de la isla viene procurando inversiones extranjeras en el sector de minería y extracción, no sólo en el sector de crudos para combustible, que tal vez sea, por el momento, su única opción  para eliminar la deficiencia en abastos de energía, sino también en la explotación de metales.  Un ejemplo es la concesión que se ha hecho a la empresa canadiense Holmer Silver Comp. para la explotación de los depósitos de plata de Loma Hierro que se lleva a cabo con tecnología de mina a cielo abierto (open-pit mining).

Información relacionadas:
FOX NEWS: "Drill, comrade, drill"