2010-02-25

Si tan sólo los ojos tan ampliamente cerrados se abrieran.

Si tan sólo los ojos tan ampliamente cerrados se abrieran.

Orlando Zapata Tamayo, albañil de oficio y prisionero político cubano, murió el martes pasado tras una larga huelga de hambre. Zapata fue acusado de “desacato”, “desordenes publicos” y “desobediencia”. Cumplía una sentencia de 24 años por tales "crímenes".*   Zapata podría convertirse en uno de esos muertos que no se dejan enterrar. En Puerto Rico, aunque ocurren violaciones, la expresión está protegida como en pocos lugares del mundo.  Mas el silencio cómplice de las organizaciones de prensa y de derechos humanos locales es como una muralla en el horizonte.  Un solitario periodista se atreve a reclamarle al régimen de los hermanos Castro.  El y unos pocos blogueros y feisbukianos.
Digo "atreve" porque la censura no tiene que ser oficial ni la expresión punible por el Estado para que exista la represión del pensamiento.  La censura consensuada a nombre de una causa superior y el ostracismo bajo cuerda de parte de colegas y compañeros son formas de la censura, a menudo más efectivas que la oficial.  El asunto obliga a traer lo que, entiendo, es el principio central de la conciencia: la honestidad.  La muerte de Zapata debía ser un fuerte golpe a las conciencias de los concientes.  De lo contrario, como preludia el título del filme Eyes Wide Shot, morirían mirando la vida cara a cara sin ver jamás lo que ocurrió ante sus  narices o, como dice Félix de Azúa en El País,** no quedará dentro de poco nadie con menos de 60 años que le crea una palabra a esa izquierda fundada sobre la deshonestidad o, como los versos del poeta, esta muerte se les empozará "como un charco de culpa, en la mirada".

LOS HERALDOS NEGROS
(César Vallejo, poeta peruano)

Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé.
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... Yo no sé.

Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.

Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.

Y el hombre... Pobre... pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como un charco de culpa, en la mirada.

Hay golpes en la vida, tan fuertes ... Yo no sé!
* El primer enlace  y el poema de Vallejo vienen  del colega blog: El quantum de la cuneta.
** El artículo de El País fue insertado y replicado en fb.

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7 comentarios:

Anónimo dijo...

deplorable e injustificada la muerte de Tamayo y las acusaciones que lo llevaron a la carcel... pero al igual que Tamayo, que pasa con los prisioneros políticos en USA? los medios se vomitan hablando de los prisioneros politicos en cuba, cuando en EU hay gran cantidad de ellos (black panthers, macheteros, etc...)

Por que EU puede encerrar y votar la llave de los "enemigos del estado" y el gobierno cubano no? Donde esta el balance en la denuncia, donde esta la honestidad? Por que los medios locales y de EU se autocensuran y a lo que se dedican es manufacturar consenso?

...y en donde quedará la palabra de esa izquierda fundada sobre la deshonestidad? pues donde mismo ha quedado la de la derecha que nos ha gobernado.

Eli dijo...

Me pregunto si a estas alturas las autoridades cubanas seguiran negando la presencia de presos políticos en sus cárceles. Y si pretenderan mantener su defensa de que los disidentes son actores pagados por la oposición.

Por otro lado, me averguenza el silencio de nuestros "líderes" durante los casi tres meses de agonía de un inocente.

Myrisa dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Myrisa dijo...

Anónimo, le reconozco el que considere deplorable e injusto el encarcelamiento y muerte de Zapata Tamayo. Aquí en En el país de los ciegos... también hemos denunciado muchas veces la violación de derechos humanos cuando ocurren en EEUU o a manos de EEUU. Desde que se inició el blog, durante el gobierno de Bush, denunciamos los poderes especiales bajo el Patriot Act y la detención indefinida o preventiva. Hemos denunciado la intervención de las fuerzas del Estado y de organizaciones privadas para espiar a ciudadanos, suprimir la expresión, ejercer la censura e intimidar la protesta civil. Estamos en record.
Entonces, supongamos que en EEUU se hace eso que dices: encerrar y votar la llave de los enemigos del Estado, ¿acaso eso justifica que Cuba lo haga también? ¿Qué clase de argumento es que porque haya injusticias en un lugar, se deben aceptar en otro?
En cuanto a su comentario acerca de dónde queda la palabra de la izquierda, usted mismo ha atinado la respuesta "donde mismo ha quedado la de la derecha que nos ha gobernado". Pero como escribe Azúa en El País: "La derecha nunca ha tenido necesidad de justificar sus infamias,[...]pero se suponía que la izquierda era lo opuesto. En la nueva centuria ya no hay diferencia".
A finales de los 1990 ya los más avisados u osados expresaban su decepción. La letra de "Hipocresía" de Rubén Blades lo decía sin los puritos típicos de los intelectuales: "Ya no hay izquierdas ni derechas: sólo hay excusas y pretextos."

Rima dijo...

La cita de Blades dá en el clavo. Exigir que no haya prisioneros políticos en Cuba, y denunciar la muerte de Zapata Tamayo como una cosa criminal, NO debe ser incompatible con denunciar la tortura en Guantánamo, Irak o Estados Unidos (o China, o cualquier parte.) Que el gobierno cubano represente a un pueblo que es víctima de mecanismos de represión externa NO no puede ser excusa para justificar esta muerte.

Creo que la regla debe ser si lo toleraríamos acá. ¿Lo toleraríamos acá? No. ¿Creemos en la libertad de expresión? Sí. ¿Conocemos las limitaciones que esta última tiene ante un mundo dominado por dinámicas de poder (y por gobiernos y corporaciones) que minan la democracia y que usan la libertad de expresión para confundir? Sí. Pero de todos modos creemos en la protección de ciertos derechos, como ese, aunque puedan utilzarse para mal y aunque puedan manipularse.

Y ciertamente creemos en el derecho a la vida y a la dignidad. Por lo que leo en los diarios, esos derechos a Zapata se los quitaron, en una pelea desigual. Me indigna mucho la réplica del gobierno cubano de que el hombre era un mercenario. Ningún "mercenario" muere por su causa. De hecho eso es contrario a la definición de mercenario.

Myrisa dijo...

Rima, no se puede ser más precisa y lúcida. Gracias.

Antigonum Cajan dijo...

QDP o RIP!