En un debate reciente, el compañero bloguero Elco Lao expresó:
[P]ara los gringos, decir “USA” y “América” es una misma cosa. En este sentido, el “multiculturalismo” de USA, según la perspectiva de algunos, nace de esta doctrina ideológica de Monroe: America for the Americans… Que si se traduce al “español latinoamericano” quiere decir: “América”, en el sentido estricto de la geografía, que tiene como límite a Canadá y Alaska, hasta la Tierra del Fuego, al sur de Argentina y Chile, “Esa América, la de ustedes, para nosotros los únicos americanos...” El gringo todavía cree que “América” son ellos.Mediante ese comentario Elco prácticamente repitió ad verbatim el segundo párrafo del inciso 5 (“Criticism”) del artículo de Wikipedia (versión en inglés) sobre la Doctrina Monroe—párrafo que carece de referencias en apoyo a lo que allí se alega tal y como lo destaca la advertencia que lee “"citation needed" al final del mismo. Difiero de Elco en cuanto a su interpretación de la política exterior del presidente James Monroe y en cuanto a por qué los términos “America” y “American” comúnmente se usan en inglés para referirse a EEUU y a los estadunidenses, respectivamente. En esta entrada atiendo la primera de esas diferencias y en una que publicaré pronto discutiré la segunda.
Elco y yo no diferimos en todo. Coincidimos en que la Doctrina Monroe ha sido invocada en muchas ocasiones para justificar la política exterior imperialista de EEUU. En este tema, nuestra diferencia es sobre el significado de la Doctrina Monroe según articulada originalmente en el informe sobre el estado de la Unión del 2 de diciembre de 1823 A mi juicio, en ese discurso, James Monroe no hizo mucho más que anunciar que a partir de ese momento EEUU se opondría a la intervención de las potencias europeas en los conflictos del Continente Americano. A su vez, EEUU se abstendría de intervenir en las cuestiones puramente europeas. De hecho, en un intento por demostrar su compromiso con la posición asumida, temprano en la década de 1820, Monroe se negó a ayudar a los griegos en su revuelta contra el dominio turco. Ello a pesar de que el levantamiento griego gozaba de mucha simpatía en EEUU y muchos estadunidenses deseaban que su gobierno interviniera en el conflicto.
Según explica el historiador Walter LaFeber, tal y como fue anunciada en 1823, la Doctrina Monroe rechazó toda intervención en América Latina, fuese ésta europea o estadunidense. A base de ello, la versión original de la Doctrina Monroe puede entenderse como una expresión de apoyo tácito a los independentistas latinoamericanos enfrentados al colonialismo europeo en América. Pero durante la administración de Teodoro Roosevelt, el gobierno de Washington rompió con los postulados fundamentales de la política de Monroe y enunció una que proclamó a EEUU policía del continente. En lugar de admitir que su posición se apartaba de la Doctrina Monroe, en un discurso en 1904 el presidente anunció el “"Corolario Roosevelt". Mediante esa proclama, Roosevelt enmendó la Doctrina Monroe para ajustarla a su política intervencionista. Poco después, la deformación de la Doctrina Monroe para convertirla en justificación del uso de fuerza militar en América Latina fue más evidente con la promulgación del “Corolario Lodge Finalmente, la Doctrina Truman se abusó para sentar las bases para proceder sin prudencia en el uso de la fuerza militar estadunidense en los asuntos del hemisferio. En fin, eso que hoy se conoce como la Doctrina Monroe no refleja la política anunciada por Monroe en 1823. Por ende, es incorrecto afirmar que Monroe adoptó una “doctrina ideológica” que pueda resumirse en la frase “America for the [North] Americans”.
Aún queda por satisfacer la interrogante sobre el origen de la frase “America for the Americans” que comúnmente se utiliza para resumir las implicaciones de la Doctrina Monroe. Esa frase NO forma parte del discurso en el que Monroe anunció su doctrina. Aún tras haber consultado con un experto en la materia, en mi búsqueda sobre el asunto no me he topado con documento alguno (histórico o analítico) que le atribuya a Monroe esa expresión. Por el contrario, todos los escritos que hacen referencia a la expresión “America for the Americans” que he examinado (al igual que el artículo de Wikipedia en el que se basa Elco) carecen de referencias que expliquen el origen de esa frase. Mi conclusión es que dicha frase no es otra cosa que el producto de una glosa en torno a la política estadunidense hacia América Latina del Siglo XX y no una conclusión que pueda derivarse de la política exterior de Monroe y el significado original de su doctrina. A pesar de que por décadas muchos de los altos funcionarios del gobierno estadunidense invocaron la Doctrina Monroe para justificar el uso de fuerza militar en América Latina, es importante distinguir entre el significado de la política anunciada por Monroe y aquella que socolor de interpretación de la Doctrina Monroe pasó a ser la política exterior abiertamente agresiva de EEUU. Hacer lo contrario sería incurrir en el error de obviar la complejidad que, por su naturaleza, caracteriza a las incidencias de la política internacional. Ese tipo de crítica desmedida y a base de generalizaciones es el que a menudo lleva a la contraproducente predisposición a demonizar todo lo que se origina en EEUU y a idealizar todo lo que se presenta en oposición de lo que proviene de EEUU. Tal proceder, a su vez, frecuentemente resulta en el menosprecio por las aportaciones positivas que hace la sociedad estadunidense y en el endoso tácito de algunas de las ideas reaccionarias que a menudo se esconden detrás de las críticas a EEUU.
Por Z. Teruoc